Las curvas proporcionadas sustituyen a la delgadez

En algunos pueblos birmanos, la belleza de sus mujeres viene determinada por la cantidad de aros que lleven colocados en el cuello, uno encima de otro, llegando a deformarlo. En el caso de los tuaregs, lo que cuenta son los michelines instalados en el vientre de las féminas, y en Papúa Guinea, los hombres aprecian más los pechos caídos que los firmes.

Estas son solo algunas pruebas de cómo pueden variar los cánones de belleza entre regiones, pero también lo hacen en el tiempo. A principios del siglo XX y hasta la Segunda Guerra Mundial, se estilaban las figuras de caderas y busto generosos, con cintura estrecha.

En los años 30, las curvas tomaron protagonismo, con la actriz Mae West como máxima representante, y en los 50 sería Marilyn Monroe la que marcara la pauta.

Más tarde, durante la segunda mitad del siglo, se tomaba como referencia a la modelo inglesa Twiggy Lawson: una mujer delgada, alta y andrógina. El ideal occidental de figura femenina ha ido enflaqueciendo desde entonces, hasta que, ya en los 90, las pasarelas se llenaron de chicas escuálidas al estilo de una Kate Moss que aseguraba que “ser delgada sabe mejor”.

Adiós a la escualidez

Ahora, al fin, el canon está dando un nuevo giro, alejándose de la delgadez y las complexiones enfermizas. Las curvas de Kim Kardashian y las de la cantante Beyoncé sirven de representantes de esta nueva tendencia, que sustituye lo ‘skinny’ por lo ‘curvy’, sin obligar a las mujeres a recurrir a dietas demasiado estrictas y ejercicio desmesurado para conseguir un peso muy por debajo del aconsejable.

Liposucción: La revolución curvyA la solista británica Adele, que acaba de volver a los escenarios, no le ha hecho demasiada gracia que algunos medios malinterpretaran la cantidad de kilogramos que ha perdido después de su embarazo. Mientras que ciertos periodistas afirmaban que eran 68, la verdadera cifra era más austera: ronda los 30. La solista ha negado que se sintiera incómoda con su forma y solo achaca su adelgazamiento a motivos de salud.

La preferencia por unas u otras medidas vienen determinadas, por una parte, por la genética y la evolución. Tanto hombres como mujeres buscan en los individuos del otro sexo cualidades físicas que denoten fertilidad y buenas condiciones para mantener a una futura progenie. Sin embargo, los factores culturales, especialmente en lo referente a los medios de comunicación, tienen un papel determinante y modifican ese ideal primigenio.

Para estudiar los cánones de belleza actuales, consecuencia de ambos tipos de factores, la farmacia ‘online’ Superdrug Online Doctors puso en marcha un proyecto bastante original: pidieron a diseñadoras de 18 países distintos que editaran con Photoshop la imagen de una modelo de acuerdo a lo que ellas creían eran los gustos generales en la nación a la que pertenecían.

Solo dos de las artistas crearon la imagen de una chica delgada. En la mayoría de casos, incluido el español, las participantes mantuvieron las proporciones de una mujer saludable y con curvas muy alejada de los cuerpos enjutos que llevan años desfilando por las pasarelas.

El secreto no está en la báscula

Más importante que las medidas son las proporciones. Un estudio publicado en 2012 en la revista científica PLOS ONE sugiere que la mujer ideal para el género masculino tiene una figura con forma de reloj de arena o guitarra, esto es, unas caderas anchas y una cintura más bien estrecha.

Por su parte, un grupo de investigadores británicos ha demostrado recientemente que cuanto más simétrico es un cuerpo, más atrae a las personas del otro sexo, ya que es una señal de buena forma en el sentido biológico. Una tendencia que también ha confirmado del biólogo estadounidense Randy Thornhil, a la que ha añadido un aspecto físico saludable como signo de atractivo físico.

El género masculino, que participa en su propia versión de carrera por seguir el canon de hombre musculoso, esbelto y de cintura minúscula, también se ha revelado contra un modelo que se estaba quedando anticuado. La firma de ropa interior sueca Dressmann ha lanzado una campaña publicitaria en la que los modelos no tienen que ver con este tipo de cuerpos irreales. Independientemente del género, las figuras ‘curvy’ (o fofisanas) han llegado para quedarse.

Conseguir unas curvas perfectas

Conseguir una figura y un rostro con los que sentirte bien también está a tu alcance, sin necesidad de tener que someterte a métodos agresivos y respetando tu salud. Los rellenos dérmicos pueden ayudarnos a añadir un toque de volumen a zonas estratégicas de la cara y el tratamiento de mesoterapia, que activa la oxigenación en los tejidos, ya ha permitido a muchas mujeres perder las pequeñas acumulaciones de grasa indeseadas.

Por otro lado, si lo que deseamos es una técnica más especializada para realzar el contorno de zonas localizadas como muslos y brazos, un ‘lifting’ nos ayudará a deshacernos de la incómoda grasa instalada en esas delicadas áreas, que no tienen por qué seguir siendo nuestro foco de atención ante el espejo.

Para sentirte mejor, también con el objetivo de moldear tu figura, puedes decantarte por una liposucción. Aunque se ha promocionado en ocasiones de manera engañosa, en IVANCE, situado en la Policlínica de Gipuzkoa, te aconsejamos de acuerdo con tus necesidades reales porque, además de la tecnología utilizada, los resultados de una liposucción dependen del nivel de experiencia y habilidad de quien la realiza.

No dudes en contactar con nosotros en el teléfono +34 943 297 588, o pide cita sin compromiso a través del formulario de la web. En el centro, la Dra. O. Alcelay o el Dr. JMª del Amo te ofrecerán un trato y asesoramiento personalizados, para ayudarte a elegir el tratamiento que te ayude a sentirte bien con los demás y, lo más importante, contigo misma.